Rosario, Julio 2018 |
IKIGAI O EL ARTE DE LEVANTARSE POR LAS
MAÑANAS
Muchos de los que han pasado por alguna
sesión de acupuntura con nosotros (y muchos que no, porque somos muy
insistentes), nos han escuchado hablar de misiones en la vida o de buscar
aquello que nos hace felices, sin saber que desde hace tiempo estas ideas
tienen nombre: Ikigai.
Ikigai es un
concepto japonés que significa “Una razón para levantarse por la mañana”, esto
es, una razón para disfrutar la vida. Cada uno tiene su propio ikigai, pero
encontrarlo requiere un esfuerzo de búsqueda profundo y sincero dentro de uno
mismo y cuyo descubrimiento aporta satisfacción y significado a la vida.
El término
“ikigai” se compone de dos caracteres: iki y kai. Iki se refiere a la vida y
kai significa aproximadamente “la realización de lo que uno espera y por lo que
tiene esperanza”.
Ikigai es la
razón del valor de la vida de cada uno, o las cosas que la hacen más valiosa,
pero también son las circunstancias mentales y espirituales bajo las cuales los
individuos sienten sus vidas más plenas. Esto no depende de una situación
económica o de una situación global de las cosas. Incluso en los días más
oscuros, alguien con un objetivo claro, puede sentir Ikigai.
El estado de
Ikigai no se genera simplemente por la ejecución de acciones forzadas, sino que
aparece de acciones naturales y espontaneas que fluyen cuando las motivaciones
de cada uno se unen a sus capacidades, preferencias y necesidades del mundo que
lo rodean.
Cada día escuchamos
o incluso repetimos que los tiempos que atravesamos son difíciles y
seguramente, mirando atrás en la historia nunca hayan existido tiempos fáciles,
aunque muchas veces queramos creerlo así. Sería lícito preguntarse: Con estos
tiempos en los que vivimos llenos de necesidades básicas que poco a poco cuesta
más cubrir ¿quién puede permitirse pensar en el Ikigai?
Pero una
pregunta más útil y constructiva sería: ¿Cuándo ha sido más útil y necesario?
Si nuestros
tiempos nos parecen difíciles, pensemos en la isla de Okinawa de donde surge
esta idea (curiosamente de esta misma isla surge el Karate-Do… ¡que grandes
legados los de los habitantes esta isla!) atravesando guerras ancestrales, la
invasión japonesa y la terrible y violenta ocupación posterior, otra tremenda
invasión durante la II guerra mundial y años de ocupación Americana con hambre
y todo tipo de sufrimientos derivados de la guerra.
Incluso en
estos tiempos tenemos que buscar nuestra “razón para levantarnos cada mañana”.
La razón que nos ayude a sobrellevar el peso del día a día, vivir las
dificultades, los desatinos y las complicaciones que nos impone el mundo de hoy
en día y aun así sentir que nuestras vidas no son algo vacío y que aportamos
algo al mundo que nos rodea.
Nuestro
centro, surgió de esta misma idea de ikigai, aunque entonces no le poníamos
este nombre. A pesar de las aparentes dificultades nos propusimos materializar
nuestra idea de aportar y mejorar el mundo que nos rodea convirtiendo en
nuestra actividad diaria aquello que nos gusta hacer y que a su vez, hemos
estudiado durante años sin que tuviera un objetivo aparente. Así cuando
aplicamos agujas intentamos ayudar a sobreponernos a nuestras dificultades
físicas y nuestras restricciones psicológicas o emocionales, como los miedos, frustraciones
o tristezas, para que éstos no se interpongan en nuestra búsqueda y desarrollo
del ikigai. También cuando practicamos asanas escuchamos los mensajes que envía
nuestro cuerpo y que no somos capaces de escuchar durante el ruido diario de
agitación externa e interna y nos permite poco a poco descubrir nuestras
capacidades y desarrollar una flexibilidad tanto física como mental.
Traducciones:
·
That Which
you love = Aquello que amas
·
That which
the world needs = Aquello que el mundo necesita
·
That Which
You are good at= Aquello en lo que eres Bueno
·
That which
you can be paid for = Aquello por lo que puedes cobrar
·
Passion =
Pasión
·
Mission =
Misión
·
Profession =
Profesión
·
Vocation =
Vocación

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